Me llamo Lucas. Estudio psicología y fui uno de los que pusieron dinero para que Sintiendo.me siguiera en pie cuando más falta hacía.
Llegué al proyecto buscando algo sin saber qué, y encontré una comunidad que trataba la salud mental con seriedad y rigor. Decidí aportar económicamente porque entendí que un proyecto así no se sostiene solo con voluntad. Cuando me enteré del cierre, me negué a que todo desapareciera. Me pasé semanas reconstruyendo fechas, anuncios y mensajes. Este archivo es el resultado de esas semanas. Para que quede constancia de que Sintiendo.me existió y fue real.
Kevin es boliviano. Fundó Sintiendo.me con una laptop y una convicción enorme. Construyó una comunidad de más de 24.000 miembros, psicólogos verificados, un bot de IA propio, y un sistema de soporte ético. Lo que nadie ve desde fuera es lo que costó: agotamiento, presión, momentos en que estuvo a punto de cerrar todo. Cuando entregó el liderazgo, dijo que Sintiendo.me había sido una de las etapas más importantes de su vida. Su legado vive en cada persona que encontró alivio en esos canales.
No era solo un servidor. Era el lugar donde podías escribir "hoy no puedo más" a las 3 de la mañana y alguien respondía "aquí estoy". Más de 24.000 personas se registraron. Hubo noches con 1.571 usuarios conectados al mismo tiempo. Había soportes voluntarios entrenados, psicólogos verificados, la IA Senty, canales de crisis y de celebración. Todo construido sin financiación externa, solo con personas que se preocupaban de verdad.
personas registradas
más de 21.000 activas
conectados al mismo tiempo
récord en un aniversario
soportes voluntarios
entrenados con mentores
psicólogos verificados
siempre bajo supervisión ética
"Gracias por hacer este servidor, me ayudó mucho en una situación muy oscura."
— Mensaje de un usuario anónimo en el primer aniversario, 2022
Hay miles como esta que nunca se escribieron. Eso también es éxito.
Sintiendo.me fue pionero en usar inteligencia artificial para apoyo emocional. Pero lo que realmente lo hace distinto es cómo reconoció sus errores: cuando un psicólogo no encajaba, lo decían; cuando el canal de emergencia quemaba a los voluntarios, lo cerraron; cuando el modelo económico no funcionaba, lo anunciaron con honestidad. Tuvieron espacio para Little Space, para ideaciones suicidas activas, para experiencias sin nombre. Y siempre pusieron la evidencia científica por encima de pseudociencias. Detrás de cada actualización hubo noches largas de Pipo, Elah, Kamerr, Crity y Kevin, que cargaron con demasiado.
El bot más querido. Podías mencionarlo a cualquier hora y respondía. Tuvo fases inestables, pero siempre volvía. Cuando anunciaron su retirada, lo hicieron con ternura: "Senty se va a tomar una siesta." Nunca despertó del todo, pero hay personas que lo recuerdan como al amigo que siempre estaba ahí a las 4 de la madrugada.
Sintiendo.me era un blanco fácil: gente vulnerable buscando ayuda. Hubo falsos psicólogos, links de Nitro falso, gente con malas intenciones. El staff nunca bajó la guardia: baneaban en minutos, de forma silenciosa, protegiendo a los suyos aunque les costara salud mental.
El 17 de enero de 2026 se apagaron los servidores. Pero lo hicieron con preaviso, dejando tiempo para despedirse, guardar contactos y encontrar alternativas. No es fácil hacer bien un cierre. Ellos lo hicieron bien. Prometí que esta historia no moriría en un servidor archivado. Esta web es esa promesa.
Si llegaste aquí porque estás pasando por un momento muy difícil, quiero que sepas que me alegra que estés leyendo esto. No sé qué estás viviendo, pero lo que sientes es real. No estás exagerando. No eres débil.
Sintiendo.me existió para ser el lugar donde decir "hoy no puedo más" y que alguien respondiera. El servidor ya no existe, pero el legado sigue aquí. Si los pensamientos se ponen muy oscuros, busca ayuda. Ahora. Abajo tienes un buscador con números de atención al suicidio de muchos países. No tienes que estar "suficientemente mal" para llamar.
Y si no estás en crisis pero estás agotado, considera buscar un psicólogo. Ir a terapia no significa que estés roto. Significa que te cuidas.
— Lucas
Fuentes oficiales. Verifica disponibilidad local.
Cuando me enteré del cierre, me quedé quieto un rato largo. No sé describirlo bien: no fue exactamente tristeza, fue la sensación de que algo que daba por hecho ya no estaba. Soy Lucas Carballada. Estudio psicología, fui donador, y me pasé semanas reconstruyendo fechas, anuncios y logs. Esto no es un proyecto bonito para el portfolio. Es mi forma de decir: esto pasó, fue real, y a mucha gente le cambió algo por dentro. La salud mental siempre será una pelea colectiva. Vale la pena seguir dando la cara por ella.
— Lucas Carballada, 2026
Las velas permanecen encendidas 48 horas (se guardan en tu navegador).
Kevin abre el servidor desde su habitación con una meta enorme: apoyo psicológico gratuito y psicoeducación basada en evidencia. Los primeros canales, las primeras normas escritas a mano. Una semilla diminuta.
Kevin escribe emocionado: "Oigan mis vidas, ya somos más de 19k. Nada de esto hubiera sido posible sin su apoyo." El servidor ya es un referente.
Se corta relación laboral con el psicólogo César (en prueba). El equipo lo explica con transparencia y promete dos nuevos terapeutas. Confianza ganada.
Más de 175 personas conectadas celebran un año. Repasan historia, anuncian nuevos psicólogos. Para muchos, era el único lugar donde se habían sentido escuchados.
Pautas claras para proteger a los más vulnerables: cómo hablar de autolesiones, suicidio, discursos de odio. Nace el canal de emergencia, luego se mejora y se cierra temporalmente para cuidar a los voluntarios.
Eligen a "a" como representante. La alcaldía tiene voz real en las decisiones, un sistema pionero de democracia pequeña y genuina.
Por seguridad y cuidado de los voluntarios, desactivan el canal y ofrecen líneas externas. Lo cierran para hacerlo mejor. La salud de quienes ayudan también importa.
Lanzan el bot Senty. No reemplaza a una persona, pero en las noches largas sin nadie disponible, Senty está ahí. Innovación con alma.
Estrenan en YouTube una guía práctica para quienes quieren pedir ayuda profesional y no saben cómo. Cientos de personas encontraron el empujón que les faltaba.
Nace el canal "Cafetería" con beneficios para donadores. Forma de hacer sostenible el proyecto y crear comunidad alrededor de un café virtual.
Charlas sobre empoderamiento, amor propio, identidad. Sintiendo.me no solo contenía dolor, también educaba y visibilizaba realidades.
Cualquier miembro puede organizar su propia charla. La horizontalidad se vuelve práctica real.
Las cuentas no cuadran. El plan premium se reestructura. Kevin lo anuncia sin eufemismos: "Ha generado solo pérdidas, pero seguimos adelante."
Kevin considera cerrar, pero anuncia una mesa directiva de 10 sillas para descentralizar el poder. "Sería un desperdicio." Renace la esperanza.
Kevin entrega el liderazgo a Pipo y Elah. Se despide con un nudo en la garganta: "Sintiendo.me fue una de las etapas más importantes de mi vida."
Pipo comparte números de emergencia y un mensaje: "Nunca están solxs, vale la pena vivir." La comunidad se abraza.
Cuatro años. Nuevos roles, canal de felicidad. Menos recursos, pero la misma temperatura. El servidor todavía no había perdido el alma.
Pipo y Elah anuncian el cierre. Dejan el servidor abierto varios días para despedidas. "Han sido años muy valiosos, este espacio ha significado una ayuda real para muchas personas." El silencio después fue el de un espacio que había hecho bien su trabajo.